La fiesta de la castaña y el boniato no defraudó y contó con música, disfraces, diversión y mucho terror.

Cada edición, la fiesta de la castaña y el boniato de Maro, también conocida desde hace cinco años como Maroween, recibe más visitas de personas venidas de toda Andalucía y atrae la mirada de medios nacionales por su originalidad a la hora de celebrar la noche más terrorífica del año, el 31 de octubre.
Maroween volvió a no defraudar y contó con la habitual degustación de castañas y boniatos asados y una lograda decoración a manos del módulo de escenografía de la escuela taller con criaturas de Amador Rehak, que sirvió de singular ‘photocall’ vigilado por ‘la muerte’ escenificada por Miguel Joven.
La agrupación musical Aversiones’ y el del grupo de Cristian David Callejón fueron los encargados de poner música y baile a la fiesta, que también contó con un concurso de disfraces y su correspondiente entrega de premios a manos de la concejala de Tradiciones Populares, Sandra Jimena, y el acalde pedáneo, Javier López, quienes agradecieron a todos los presentes su asistencia y participación.




